Buenas prácticas legales para enviar correos
Lo que conviene saber para escribir a tus contactos dentro de la ley en España, Francia, Italia y Alemania, y cómo te ayuda Secuenza a cumplirla. Es una guía práctica, no asesoramiento jurídico: ante un caso concreto, consulta con tu abogado.
Lo que vale en toda la Unión Europea
El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) se aplica a cualquier dato de una persona, también a la dirección de correo de un profesional (marta.gil@empresa.es). Lo esencial:
- Una base legal para cada contacto. Las habituales son el consentimiento (te ha dicho que sí), la relación contractual (es cliente) y el interés legítimo (por ejemplo, un contacto profesional al que tu oferta le sirve en su trabajo). El interés legítimo exige sopesar: que lo que ofreces tenga que ver con su actividad y que pueda esperar tu correo.
- Informar. Quién eres, para qué usas sus datos, cómo dejar de recibir tus correos y dónde está tu política de privacidad.
- El derecho a oponerse. Darse de baja tiene que ser fácil, gratuito y aplicarse enseguida. Quien se ha dado de baja no vuelve a recibir nada, aunque lo importes de nuevo.
- Guardar lo justo. No acumules datos que no usas y borra todo lo de quien te lo pida.
Tú eres el responsable de esos datos: decides a quién escribes y para qué. Tude solo trata, por tu cuenta, los datos del seguimiento (aperturas, clics y bajas), sin las direcciones de tus destinatarios. Lo dice el contrato de encargado del tratamiento.
Las comunicaciones comerciales: cada país, sus reglas
Además del RGPD, cada país regula el correo comercial con su propia ley, a partir de la misma directiva europea. Las diferencias importan cuando escribes a otro país.
España
La LSSI-CE prohíbe enviar comunicaciones comerciales por correo que no se hayan pedido o autorizado de forma expresa, también cuando escribes a otras empresas. La excepción son tus clientes: puedes escribirles sobre productos o servicios parecidos a los que te contrataron, si les diste la opción de negarse al recoger sus datos y se la das en cada correo.
Cada correo tiene que reconocerse como comercial e identificar a quien lo envía.
Francia
El Code des postes et des communications électroniques pide consentimiento previo para escribir a particulares, con la misma excepción para los clientes.
Con profesionales, la CNIL admite escribir sin consentimiento previo a su dirección de trabajo si lo que ofreces tiene que ver con su profesión, si se le informó al recoger sus datos y si puede darse de baja en cada correo.
Italia
El Codice privacy pide consentimiento previo, y el Garante lo aplica con rigor también a los profesionales. La excepción es el llamado «soft spam»: puedes escribir a tus clientes sobre productos parecidos a los que compraron, si les informaste y no se han opuesto.
En Italia conviene tener el consentimiento de cada contacto y poder demostrarlo.
Alemania
La ley contra la competencia desleal (UWG, § 7) considera un acoso inaceptable la publicidad por correo sin consentimiento expreso previo, tanto a particulares como a empresas. La excepción para clientes es estrecha: correo obtenido en una venta, productos propios parecidos, sin oposición, e informándoles al recoger la dirección y en cada correo.
En la práctica se usa el doble opt-in (la persona confirma con un clic en un correo) para poder demostrar el consentimiento. Y se espera que el pie del correo lleve los datos de tu empresa, como en una carta comercial.
Cómo te ayuda Secuenza
- La base legal de cada contacto queda guardada al importarlo o añadirlo, para que sepas a quién puedes escribir y por qué.
- Cada correo lleva el enlace de baja y la cabecera que usan Gmail y Outlook para su botón «Cancelar suscripción». La página de baja lleva tu marca, y la baja queda apuntada aunque tengas Secuenza cerrado: llega en cuanto lo abres.
- La lista de supresión impide volver a escribir a quien se dio de baja, aunque vuelva a aparecer en una importación.
- El pie legal con los datos de tu empresa sale en cada correo.
- El borrado RGPD quita un contacto con todo lo suyo: envíos, aperturas y respuestas.
- El freno de seguridad para una campaña si se disparan las bajas o las devoluciones, que suele ser señal de una lista que no debía usarse.
- Las altas desde tu web guardan si la persona marcó la casilla de consentimiento, que es obligatoria en el formulario, y cuándo. Secuenza no le manda un correo de confirmación (doble opt-in): si escribes a Alemania, tenlo en cuenta.
- Tus contactos se quedan en tu PC. A nuestros servidores solo llegan los datos de seguimiento, sin direcciones. Las altas desde tu web o por la API esperan allí hasta que tu programa las recoge, como mucho 30 días.
Las listas compradas o alquiladas están prohibidas en la política de uso aceptable: además de ilegales en casi todos los casos, hunden la reputación de tu buzón.
Antes de poner en marcha una campaña
- ¿Tienes una base legal para cada contacto de la lista, según su país?
- ¿El primer correo dice quién eres y por qué le escribes?
- ¿Tu política de privacidad está enlazada en el pie?
- ¿Has quitado a quien ya se dio de baja o te pidió que no le escribieras?
- ¿Lo que ofreces tiene que ver con su trabajo (si escribes a profesionales sin consentimiento previo)?